Leer el relato
Lo que el hielo deja atrás
El hielo retrocede. Bajo él aparecen caminos, tierra y restos que llevaban siglos fuera del alcance de los vivos. Freyalise ha terminado con la gran edad del frío. Los supervivientes pueden mirar más allá de la siguiente nevada. Pero un mundo que cambia también obliga a cambiar a quienes lo habitan. Balduvia y Kjeldor combatieron juntos contra Lim-Dûl. Darien y Lovisa unieron fuerzas ante un enemigo capaz de convertir cada muerte en otro soldado. Aquella victoria abrió la posibilidad de un futuro compartido. Kjeldor todavía conserva su organización y sus defensas. Balduvia conserva su propia identidad. Las cartas de Alliances muestran que la tensión continúa: Lovisa exige la cabeza de Varchild, y los jinetes de esta última mantienen viva la hostilidad hacia los balduvianos. El antiguo enemigo común ha desaparecido del campo de batalla. La confianza tendrá que sobrevivir sin él.
Un mundo que pierde sus límites
El deshielo transforma también el mapa. El territorio de Terisiare arrastra las consecuencias de la Guerra de los Hermanos, de la minería, de los glaciares y de la intervención de los visceridios. Grandes extensiones acabarán inundadas. El continente se convertirá en un archipiélago de cuatro grandes islas y otras menores. Ese proceso no sucede en un único instante, ni puede atribuirse solamente a la retirada del hielo. Es la historia acumulada del lugar, modificando aquello sobre lo que se levantan sus ciudades. Alliances nos sitúa en esa transición. El agua vuelve a ocupar un espacio decisivo; las costas y las rutas ya no pueden darse por seguras. La supervivencia exigirá comprender un paisaje que ha dejado de obedecer a las costumbres del invierno.
La mano y el anillo
Veinte años después de la derrota de Lim-Dûl, Jaya Ballard vuelve a encontrarse con Jodah en la Escuela de lo Oculto, en Lat-Nam. El archimago se ha apartado de un mundo que siguió cambiando. La visita trae una pista del enemigo que creían vencido. La mano que trae Jaya pertenecía a Lim-Dûl. Le falta el dedo que llevaba el anillo de Mairsil. Dentro de aquel objeto persistía una voluntad capaz de buscar otro portador. La ausencia del anillo convierte el recuerdo de una batalla en una investigación urgente. Jaya y Jodah recorren lugares conocidos tratando de descubrir quién puede haberlo encontrado. Tresserhorn, Balduvia, Kjeld y Krov forman parte de la búsqueda que acabará llevándolos a Soldev. Cada regreso los enfrenta a un cambio distinto. Los héroes han envejecido de maneras diferentes, y las viejas victorias han dejado preguntas abiertas.
Las máquinas bajo Soldev
Soldev guarda otra clase de pasado. Arcum Dagsson y los mecanicistas excavan artefactos antiguos con la esperanza de mejorar la vida. Sorine Relicbane advierte del peligro. Bajo la ciudad todavía existen máquinas cuya función no depende de los deseos de quienes las desentierran. Los Adnates de Soldev reactivan las máquinas phyrexianas mediante sacrificios y ofrendas oscuras. Las máquinas se despiertan y activan a otras ocultas en las cavernas. La ciudad queda devastada y muere gran parte de los seguidores de Arcum. En las propias cartas, su confianza se convierte en dolor ante la traición de sus creaciones. Alliances deja una imagen terrible: el conocimiento que prometía reconstruir una comunidad libera aquello que la destruye. Arcum tendrá que cargar con esa responsabilidad. La historia de sus intentos posteriores de reparación pertenece al contexto de Coldsnap; aquí dejamos Soldev ante las consecuencias inmediatas del desastre.
El espejo y la chispa
La búsqueda del anillo alcanza un peligro que toca directamente a Jaya. La presencia entrelazada de Mairsil y Lim-Dûl llega a poseerla, usando el antiguo objeto como vínculo. En Soldev, Jodah sufre una herida mortal en la garganta. Recurre al espejo para curarse, aunque teme el hechizo que Freyalise dejó dentro de él. Jodah reconoce en Jaya la posibilidad de convertirse en planeswalker. El espejo que ayudó a Freyalise a terminar con el hielo interviene de nuevo, pero esta vez el archimago lo rompe sobre la cabeza de Jaya. El golpe enciende su chispa. La piromante adquiere un poder que cambiará su relación con el Multiverso. Viaja a las Eternidades Invisibles y logra liberarse de la posesión. El anillo queda sin localizar. El misterio y la historia del deshielo encuentran así una transformación personal: el horizonte de Jaya termina extendiéndose más allá de Dominaria.
Las alianzas que quedan
La alianza de los pueblos y el despertar de Jaya pertenecen a un mundo que intenta salir de su pasado. El camino abierto por Jodah y sus compañeros contribuirá a la formación de Argive. Soldev, en cambio, muestra el precio de no comprender aquello que se recupera. Termina nuestro regreso a Terisiare. El invierno ha dejado restos bajo la tierra, voluntades dentro de objetos y tensiones entre quienes aprendieron a combatir juntos. Alliances reúne esas consecuencias sin convertirlas en una promesa de paz inmediata. Mantener un hogar y conservar una amistad siguen exigiendo decisiones. La próxima colección nos llevará a Jamuraa, con Mirage. Otro paisaje, otros protagonistas y una nueva historia de poder. Detrás dejamos el hielo que se retira y una pregunta que acompaña a los supervivientes: qué construirán con el mundo que han recuperado.












