1995 · 6:01 · Homelands

La campana y el castillo

Homelands — La campana y el castillo

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La campana que hirió al mundo

Una campana puede anunciar un comienzo. En Ulgrotha, anunció una herida. Antes de los personajes que encontramos en Homelands, este plano fue devastado por guerras entre planeswalkers. La violencia alcanzó al propio maná, la energía de la que depende la magia. Ravi, una planeswalker, hizo sonar la Campana del Apocalipsis al final de aquellas guerras. El maná quedó dañado y reducido. Ravi acabaría siendo conocida como la Abuela Sengir. Bajo ese nombre, la encontramos dentro de una familia de vampiros cuyo poder y cuya crueldad marcarán el destino de este lugar. El pasado de Ulgrotha no ha quedado enterrado. Sigue caminando entre sus habitantes. Homelands nos lleva a un mundo donde incluso la esperanza tiene que crecer sobre las consecuencias de una catástrofe.

Una protección que se desvanece

Serra y Feroz decidieron cuidar de Ulgrotha. Feroz creó una barrera para protegerlo de intrusos. Después de su muerte, aquella protección acabó desvaneciéndose. En la carta Feroz's Ban, Daria expresa su temor por un mundo que pierde ese amparo. La amenaza no consiste únicamente en lo que puede entrar. También en lo que ocurre cuando desaparece alguien capaz de contenerla. Serra dejó también una huella de fe y esperanza. Aysen Abbey presenta su regalo a la gente del plano: un símbolo alrededor del cual puede mantenerse una comunidad. Entre una barrera que se extingue y una fe que permanece, los habitantes de Ulgrotha tendrán que encontrar su propia manera de resistir. Ningún protector puede reemplazar para siempre las decisiones de quienes siguen allí.

El señor del castillo

En el castillo de Sengir, esa fragilidad encuentra un adversario paciente. La carta de la fortaleza describe un lugar donde el mal gobierna cuando la esperanza carece de un defensor. Es una imagen del dominio: una arquitectura que parece haberse quedado con el futuro de quienes viven a su alrededor. El Barón Sengir es un vampiro antiguo, inteligente y calculador. No es un planeswalker. En su juventud sirvió como criatura invocada a seres que sí lo eran. En Ulgrotha tomó una fortaleza enana y fue construyendo su propia base de poder, la Baronia Oscura. Durante siglos convirtió a más habitantes en servidores no muertos. Su fuerza no procede sólo de una agresión inmediata. Procede del tiempo, de la acumulación y de la capacidad de transformar personas en instrumentos de su dominio.

Los hogares que aún resisten

Ulgrotha contiene algo más que un castillo. An-Havva ofrece una idea opuesta a la del Barón: las personas de buen corazón pueden encontrar un hogar. En un plano herido, esa afirmación conserva una fuerza propia. Un pueblo no existe únicamente porque ocupa terreno. Existe porque sus habitantes pueden reconocerse como una comunidad. Los anaba conservan otra relación con el pasado. Sus ancestros representan sabiduría y continuidad, y Taysir reconoce la deuda que tiene con ellos. Aquí la memoria no se utiliza para someter a los vivos. Sostiene la identidad de un pueblo. Frente a una familia que amplía su dominio convirtiendo a otros en siervos, aparecen comunidades que tratan de conservar lo que son. La lucha de Homelands puede leerse también en esa diferencia entre pertenecer y ser poseído.

El bosque y la familia

Autumn Willow ocupa otro lugar en el paisaje de Homelands. Su presencia está vinculada al bosque y a una fuerza que no depende de las murallas de Sengir. La hostilidad de la Abuela hacia ella aparece en las propias cartas. El plano contiene poderes que el castillo no controla por completo. La Abuela Sengir une dos extremos de la historia. Ravi estuvo ligada al desastre que dañó el maná; Grandmother Sengir pertenece ahora a la casa que amenaza a sus habitantes. La catástrofe antigua y la crueldad presente comparten un rostro. No hace falta que todos los conflictos de Ulgrotha tengan un mismo origen para reconocer el peso de esa continuidad. Mientras otras comunidades intentan conservar hogar, memoria y esperanza, los Sengir mantienen una relación mucho más oscura con el tiempo.

La puerta bajo el castillo

Bajo el castillo existe un portal a otro plano. Su destino es desconocido. Antes de morir, Feroz había planteado que una parte importante del maná disponible en Ulgrotha podía llegar a través de aquella puerta. Era una hipótesis, y el misterio no debe confundirse con una respuesta. Homelands nos deja ante esa incertidumbre. El mundo ha perdido protección, el Barón conserva su poder y sus comunidades siguen viviendo sobre un maná dañado. La puerta introduce una posibilidad que no pertenece sólo a quienes la custodian: Ulgrotha está conectado con algo que todavía no podemos nombrar. Terminamos aquí el capítulo de mil novecientos noventa y cinco, antes de los acontecimientos posteriores del Barón. Al volver a Dominaria con Alliances, encontraremos otra clase de frontera: la que separa a los supervivientes del hielo de un mundo que comienza a descongelarse.

Ilustraciones y artistas

Fuentes y producción

Narración sintética de Miguel.

'A Kind Of Hope' by Scott Buckley – released under CC BY 4.0. https://www.scottbuckley.com.au/library/a-kind-of-hope/ https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/ Fragmento, mezcla, ecualización y fundidos.

Scott Buckley · CC BY 4.0