Leer el relato
Pasaje 1
En Vryn, Vraska y Ranna Beleren se han organizado alrededor de la ausencia de Jace. Una mantiene la casa mientras la otra se derrumba; luego intercambian sus tareas. Loot necesita cuidados, platos limpios y paseos aunque el duelo no se detenga. Vraska teme incluso esos instantes en los que consigue sentirse ella misma, porque recordar después la pérdida le parece una forma de haber abandonado al hombre que amaba. La culpa no comenzó con su muerte. El proyecto de rehacer el mundo había nacido de una idea compartida. Cuando Jace decidió llevarlo adelante, Vraska no pudo seguirlo. Su determinación la asustó, pero ahora reconoce en aquel rostro algo que también conoce de sí misma: la capacidad de hacer daño mientras se cree justificada. Un golpe en la puerta interrumpe su conversación con Ranna. Ambas se preparan para una amenaza; la orden de búsqueda contra Jace sigue pesando sobre la casa. Loot identifica enseguida a la visitante. Son Chandra y Ajani, cansados y con noticias que no saben cómo entregar.
Pasaje 2
Jace está vivo. Ranna llora, pero Vraska necesita apartarse de los demás y encerrarse en la habitación. La noticia deshace el duelo sin resolver nada de lo que la produjo. Cuando logra regresar a la mesa, escucha el resto: una joven gorgona ha secuestrado a una oráculo de Arcavios y afirma trabajar para él. Vraska comprende por qué Jace podría necesitarla. Sus antiguos cálculos no bastaban para explicar la fusión de planos. Chandra recuerda haber percibido esa frustración cuando el telépata la atacó. La supervivencia de Jace, por tanto, no significa que haya abandonado el proyecto. Ha encontrado otra colaboradora y sigue adelante. Ranna no permite a Vraska refugiarse sólo en el desconcierto. La idea también fue suya; si todavía existe una posibilidad de llegar hasta su hijo, debe ayudar. Vraska acepta acompañarlos, pero advierte que devolverlo a sí mismo será más difícil que antes. Ajani plantea que el Reino de la Meditación pudo permitirle reconstruirse, aunque no saben con certeza cómo sobrevivió. Loot celebra que Jace viva y pregunta cuándo podrá verlo. Vraska le explica que primero debe ayudarlo a recuperarse. Ranna cuidará del pequeño mientras ellos viajan. Antes de despedirse, le entrega un objeto envuelto en una tela azul: Vraska debe dárselo a Jace sin abrirlo. Loot dibuja las rutas necesarias entre portales. Vraska emprenderá su camino hacia el lugar de encuentro; Chandra y Ajani deberán pasar antes por Muraganda. Allí vive Garruk. Cuando Jace y Vraska buscaban posibles colaboradores, lo descartaron porque era capaz de resistir las ilusiones del telépata. Ahora esa misma resistencia podría convertirse en su mejor oportunidad.
Pasaje 3
Chandra y Ajani encuentran la cabaña de Garruk rodeada de vegetación defensiva y trampas. El cazador los observa antes de admitirlos. Es imponente, desconfiado y preciso en cada movimiento. Sin embargo, dentro de su casa no descubren un escenario de violencia, sino un refugio construido y cuidado por alguien que está a punto de partir de viaje. Garruk les ofrece una bebida y escucha su petición. Quieren detener a Jace antes de que el nuevo Multiverso sobrescriba el suyo. Esperan apelar a su amistad, a su juramento y a aquello que todavía lo une a los demás. El cazador les recuerda que engañar con imágenes es sólo una de las cosas que puede hacer un telépata. Ver a través de una ilusión no protege la mente contra todas las demás formas de ataque. Su resistencia tiene una explicación muy concreta: las ilusiones de Jace no huelen como lo real. Pero Garruk no acepta ayudar únicamente por esa ventaja. Cuando comprende que también podrían desaparecer la tierra y la naturaleza con las que está ligado, mira el hogar que dejaría atrás y toma una decisión. Los acompañará a cambio de información. Busca personas que entiendan de sellos, protecciones y contención mágica. Chandra y Ajani creen poder orientarlo. No le preguntan más de lo que quiere contar sobre el viaje que tenía preparado. Ya tienen un aliado, aunque su presencia no convierta en sencillo lo que van a intentar.
Pasaje 4
En otra parte de la torre, el Teorista visita a un aspecto de Jace encerrado entre recuerdos. Es el Pacto de los Gremios: la parte capaz de mirar con honestidad sus decisiones y reconocer sus límites. Fue la primera que se opuso al resultado de los cálculos y también la primera que quedó separada. Su prisión reproduce la Cámara del Pacto de los Gremios en una Rávnica imaginaria, dañada y abierta a la lluvia. El Teorista se acerca con un pergamino.
Pasaje 5
Revisa mi trabajo.
Pasaje 6
El Pacto de los Gremios recibe sus pruebas. El fragmento encuentra el colapso del modelo casi de inmediato. Mientras discuten, sale a la luz otro problema: el mapa copiado de Loot no cabe de forma segura en la mente que gobierna el proyecto. Parte de esa carga ha sido distribuida entre los cadetes de Theorix. El Pacto de los Gremios corrige los cálculos y señala que el enlace necesita una base más fuerte. El Teorista insiste en que su propio cuerpo basta y en que el conocimiento de Jadzi resolverá lo que falta. Su interlocutor recuerda que los fragmentos separados todavía perciben lo que hace. Saben que no ha conseguido matar a una sola oráculo mientras acepta sobre el papel el sacrificio de cantidades inmensas de personas. El Teorista responde provocándole dolor. No quiere escuchar que va a destruir su hogar ni que el fracaso del modelo sería también suyo. El fragmento lo enfrenta a aquello que había intentado eliminar al encerrarlo: está sobrepasado, y ninguna certeza académica cambia eso. La discusión acaba cuando el Teorista lo sume en un sueño forzado y abandona la estancia.
Pasaje 7
Vraska continúa su viaje a pie entre pantanos. Haber perdido la capacidad de caminar entre planos la obliga a depender de rutas, campamentos y portales que no siempre alcanzará antes de la noche. Acampa sola, todavía aferrada a la esperanza de reencontrarse con el Jace que recuerda. En sueños aparece otro: un general rodeado de símbolos de Vryn y de observadores, con el rostro del hombre que ama y una autoridad que la intimida. Vraska sabe, dentro de esa visión, que representa al Jace que no mató a Alhammarret en el momento que ella conoce, o que lo hizo después. No puede moverse ni defenderse. La imagen la obliga a examinar por qué teme esa oscuridad y qué parte del hombre había preferido no mirar. El general reúne al amante y al asesino, al líder y al monstruo. No ofrece la comodidad de elegir uno y descartar el otro. Antes de que termine la visión, el general se inclina hacia ella.
Pasaje 8
Puedo ser ambas cosas.
Pasaje 9
Cuando Vraska despierta, comprende que la experiencia ha tocado precisamente la pregunta que evita: quién es Jace cuando ninguna de sus facetas queda oculta. No sale de la pesadilla con una respuesta firme. Recuerda que lo abandonó al verlo actuar de una forma que no podía aceptar, y teme haber confundido al hombre entero con la parte que le resultaba más fácil amar. Al día siguiente cruzará hacia el Multiverso que él está creando. Por ahora permanece despierta en el pantano, rodeada de luces y sin poder recuperar el sueño.



