1999 · 7:46 · Urza’s Destiny

El heredero y la guerra de los linajes | DESTINO DE URZA | Lore de Magic en español · 0019

Urza’s Destiny — El heredero y la guerra de los linajes | DESTINO DE URZA | Lore de Magic en español · 0019

Al reproducir, conectarás con YouTube. Privacidad

YouTube ↗

Leer el relato

El heredero que Urza quiere fabricar

Urza necesita a alguien que pueda guiar el Legado. En Tolaria descifra registros thran y empieza a intervenir en los linajes humanos de Dominaria. Busca familias asentadas durante generaciones en una misma tierra, con vínculos profundos con ella. Benalia y Jamuraa pasan a formar parte de un programa que se desarrolla mucho más allá de los laboratorios de la academia. Al mismo tiempo crea a los metathran, soldados destinados a combatir en la futura invasión. Su ejército y el heredero cumplen funciones distintas: unos deben sostener la guerra; el otro, dirigir la unión de las piezas que Urza ha construido. Karn queda encargado de custodiar los linajes en desarrollo. El golem que había trabajado junto al planeswalker durante siglos recibe otra misión mientras los refugiados del reino de Serra pasan a un segundo plano. Los nuevos experimentos absorben la atención de Urza. La supervivencia de Dominaria se convierte, para él, en una razón para intervenir en el futuro de personas que todavía no han nacido.

La oposición en Tolaria

Los investigadores de Tolaria no aceptan sin resistencia lo que está ocurriendo. Rayne, canciller de la academia, y Barrin, su marido y antiguo aliado de Urza, se horrorizan ante sus experimentos. La oposición se organiza entre los profesores. Hay protestas y dimisiones. El desacuerdo nace dentro de la misma institución que trabaja para defender Dominaria. Quienes han acompañado a Urza conocen la amenaza phyrexiana, pero no por eso aceptan todos los medios con los que pretende combatirla. El programa continúa en medio de esa fractura. Uno de los tutores, Gatha, también abandona Tolaria. Su marcha tiene una causa distinta: lo que ha aprendido lo impulsa a continuar por su cuenta. Lleva sus investigaciones a Keld, una nación de guerreros donde podrá desarrollar nuevos experimentos.

Las familias dentro del experimento

Los linajes acelerados de Tolaria empiezan a fallar. Urza ya vigila otros que crecen en distintas regiones. Negocia matrimonios entre familias para unir sus resultados. Incluso entrega a Karn como parte de un acuerdo entre clanes de Benalia: el golem custodia en secreto el linaje Capashen. Los refugiados de Serra ayudan a entrenar a sus descendientes. Personas a las que Karn había salvado ahora sostienen la misión que su creador le ha impuesto.

Lo que Karn intenta recordar

La memoria perfecta de Karn no soporta indefinidamente el peso de una vida inmortal. Urza y Barrin la limitan a los últimos veinte años. El golem intenta conservar a Jhoira repitiendo cada noche un recordatorio de su amistad. Con el tiempo, permanece la fórmula, pero se pierde el conocimiento de la amiga a la que se refiere. Su misión continúa mientras partes de su propia vida se desvanecen.

El servidor de Croag

Croag ha reclutado a Davvol, un hombre enfermo que traicionó a su pueblo para obtener una vida prolongada. En Rath debe construir el plano artificial, someter a sus habitantes y encontrar una manera de matar a Urza.

La guerra en la sangre

Los híbridos de Gatha se desarrollan más deprisa que los proyectos de Urza, pero son más inestables y peligrosos. De sus intervenciones surge una línea de caudillos keldon todavía más temibles. Pueden despertar el frenesí de sus tropas y obtener fuerza de ese mismo frenesí. La violencia alimenta a quienes la provocan, aumentando el poder con el que vuelven a empujar a sus guerreros a la batalla. El más feroz de aquellos caudillos acaba apoderándose de Keld. Gatha permanece a su lado. Urza sigue la evolución de los experimentos, aunque no dirige personalmente aquel laboratorio. Phyrexia también empieza a prestar atención. Cuando el enemigo se interesa por Keld, Urza deja que Gatha y los keldon se enfrenten por sus propios medios al peligro. El programa que debía preparar guerreros para la futura guerra ha convertido su territorio en un lugar observado por el mismo poder al que pretendía combatir.

La caída de los reyes de Keld

El poder de Gatha culmina en Kreig, uno de sus reyes guerreros. Cuando Croag dirige la invasión phyrexiana de Keld, sus fuerzas quedan en peligro. Gatha se arroja por un precipicio antes de permitir que capturen sus conocimientos. Kreig ataca a Croag, lo hiere gravemente y después también se lanza al vacío. Su muerte deja a Keld sin aquellos gobernantes y abre una lucha por el poder que acabará destruyendo a los gathanos.

El nuevo évincar

Cuando Croag regresa herido de Keld, Davvol aprovecha su debilidad para proclamarse évincar. Pero no elimina a su superior.

El bosque se prepara

En Yavimaya, la preparación sigue otro camino. Rofellos, un joven elfo de Llanowar, entabla amistad con Multani. A través de él, el bosque incorpora tácticas de guerra de su tierra natal. Sus habitantes se vuelven más capaces de luchar, ocultarse y moverse sin ser descubiertos. Las defensas no dependen sólo de una muralla o de un ejército reunido en un punto. Se desarrollan en la relación entre las criaturas y el bosque que habitan. Cuando llega una avanzadilla phyrexiana de reconocimiento, Yavimaya puede poner a prueba esa preparación. El ataque demuestra que el bosque está dispuesto para resistir, pero la victoria no lo lleva a abrirse al exterior. Cierra sus fronteras para continuar reforzándose sin distracciones. Multani y Rofellos siguen preparando un territorio que tendrá que defender su propia vida cuando la invasión alcance Dominaria.

La persecución hasta Rath

Los negadores vuelven a perseguir a Urza. Son cazadores phyrexianos que llevan siglos intentando acabar con él. El planeswalker combate a un grupo y destruye a todos salvo uno. Herido, el superviviente huye a otro plano. Urza lo sigue, lo alcanza y lo elimina. La persecución lo ha conducido hasta Rath. Ante él aparece un mundo oscuro y artificial que no había conocido. Estudia sus operaciones, sometidas al dominio de Davvol, que se ha proclamado évincar. Lo que observa le permite comprender que Rath forma parte del dispositivo de invasión de Phyrexia. Allí encuentra a Lyna, de los Soltari. Urza ofrece llevar a su pueblo a Dominaria si prestan ayuda cuando empiece la invasión. Aquel acuerdo vincula a habitantes de Rath con la defensa del mundo que Phyrexia pretende conquistar. Urza vuelve a Dominaria y acelera sus esfuerzos para completar el componente humano del Legado.

El pacto de Davvol

Croag se recupera, extrae los conocimientos de Davvol y lo deja morir. Su intento de gobernar por cuenta propia termina en manos del poder al que debía su supervivencia.

El último superviviente

Los phyrexianos descubren que Urza está interviniendo en los linajes humanos. Todavía no comprenden el propósito de sus experimentos, pero identifican las regiones en las que ha trabajado y empiezan a atacarlas. En Benalia, una aldea Capashen queda devastada. Karn, encargado de proteger aquel linaje, arriesga todo para salvar a quienes debía custodiar. Sólo encuentra un superviviente: un bebé. El golem lo recoge y lo lleva a la lejana Jamuraa para ponerlo a salvo. El trabajo de siglos ha llegado a una vida que puede sostener entre sus manos de plata. Urza ha construido máquinas, reunido aliados y preparado ejércitos. Phyrexia ha desarrollado sus fuerzas y el plano desde el que pretende intervenir en Dominaria. Pero en aquel momento la continuidad del linaje que Karn protege depende de sacar a un niño de una aldea destruida. Lo lleva lejos del lugar donde sus perseguidores lo han perdido, mientras los dos bandos siguen preparando la guerra.

Gerrard Capashen

El niño que Karn salva es Gerrard Capashen. Los ataques han reducido aquel linaje casi hasta extinguirlo. En Jamuraa, lejos de la aldea destruida, Karn mantiene con vida al último heredero mientras protege también lo que queda del Legado.

Ilustraciones y artistas

Fuentes y producción

Narración sintética de Miguel.

Música ambiental original creada con Suno Pro.

Music of the Multiverse